Tras la nevada del día 14 , el desplome de las temperaturas durante la noche hizo que a la mañana siguiente Santiago de la Espada y toda la zona amaneciera literalmente congelada bajo una capa de 40 cm de hielo, que a duras penas se intentaba combatir a base de sal.
En contraste con las calles, la carretera “de Hornos” se encontraba prácticamente limpia a excepción de las “curvas del boquerón”
Con el transcurso del día la situación fue mejorando gracias a la intervención de los equipos municipales y de particulares que su maquinaria colaboraron en la limpieza de calles.
Afortunadamente día 16 subieron las temperaturas y la lluvia que no cesó en todo el día hizo desaparecer toda nieve acumulada.












